Jariana Armas, Louani Rivero, Marisela Montiel, Joe Justiniano, Tomás Pablo y el propio Carlos Sánchez Torrealba, junto a dos invitados espaciales: Boris Paredes y Víctor Bolívar, vienen a compartir un ejercicio radioteatral para escucharnos mejor.


 

¿Sabe Usted dónde queda Escandinopla? ¿Ha presenciado alguna una emisión radiofónica en vivo? ¿Ha escuchado contar alguna vez las historias contenidas en «Las Mil y una Noches»? Para darle respuestas a estas preguntas, le invitamos al estreno de Mil y tantas noches al aire, un centón radioteatral compuesto y conducido por Carlos Sánchez Torrealba con el elenco estable del TET, que estará presentándose sólo los días viernes en la sede del grupo, ubicada al lado de la Iglesia San Pedro, en Valle Abajo. El pre-estreno se hizo en ese mismo espacio el pasado mes de diciembre para la celebración de los 46 años del grupo.

Hoy por hoy, cuando la vida alcanza tan altas proporciones de devaluación, es posible todavía apelar a la palabra como instrumento de alianza; invocar a la palabra para reencontrarnos y elevarnos como seres humanos. Desde la palabra fecundante, la palabra dicha y puesta en escena podemos todavía sentarnos los seres humanos unos junto a otros para escuchar historias y darnos las manos: Mil y tantas noches al aire

Que las leyendas de los antiguos sean lección para los modernos, a fin de que el ser humano aprenda en los sucesos que ocurren a otros que no son él. Entonces respetará y comparará con atención las palabras de los pueblos pasados y lo que a él le ocurra y se reprimirá. Por esto ¡gloria a quien guarda los relatos de los primeros como lección dedicada a los últimos! De estas lecciones han sido entresacados los cuentos que se llaman «Las Mil y una Noches», y todo lo que hay en ellos de cosas extraordinarias y de máximas.

Mil y tantas noches al aire  surge de los habitantes de Escandinopla. Este grupo humano vive en un pequeño lugar situado en el fin del mundo y lo saben. Desde los más remotos recuerdos, han rendido culto a Dionisos, dios de la vendimia, del vino, representante de lo terrenal, así como del erotismo desatado. Es una de las más acentuadas influencias venida de los primeros griegos que habitaron el lugar. Los nacidos allí son temperamentales y vehementes. Apasionados. También son joviales; actúan, cantan y juegan permanentemente. Desde siempre, ven cosas que los demás no alcanzan a percibir. Les encanta escucharse. Se miran, se miran mucho, de arriba a abajo y de las más variadas maneras, pero apenas se rozan. Cuando se tocan, las chispas saltan. Hablan en jerigonza y llegan a entenderse. Luego de las primeras manifestaciones del cristianismo primitivo y hasta nuestros días, mantienen una especial devoción por los ángeles. En Escandinopla, los desavenidos tienen corta vida y muchos fallecen al nacer. A los enemistados el aire salobre y puro del lugar les intoxica y les fulmina.

Los cuentos de «Las mil y una Noches», junto a canciones y otras invenciones serán compartidos con el público a partir de este próximo viernes 8 de febrero de 2019 con la intención de avanzar con estos relatos, viernes a viernes, a las 6 pm. y llegar a la noche 1.001. Por eso, cada función de Mil y tantas noches al aire será distinta, plena de sorpresas, de sortilegios, de conjuros.